Los eremitorios son habitáculos rupestres excavadas en la roca en las que habitaban ermitaños y que en algunos casos podrían remontarse a los siglos VII- VIII. Aunque existen algunas dudas sobre su datación, es probable que algunos cumplieran la función de pequeños oratorios o iglesias.

En el caso del eremitorio de Fuente Cano, se encuentra próximo al camino que desde San Vicente de la Sonsierra se dirige a Santa María de la Piscina y al poblado de Peciña. Es una pequeña cueva de 180 centímetros de altura y una entrada de 60 centímetros. En el interior se observa un techo semiesférico y de base casi circular. En el fondo, en la pared, aparecen reflejadas varias cruces de pequeño tamaño y otros grabados. Por tanto, se trata de un eremitorio muy pequeño con restos de vierteaguas muy erosionado.



