Los eremitorios son habitáculos rupestres excavadas en la roca en las que habitaban ermitaños y que en algunos casos podrían remontarse a los siglos VII- VIII. Aunque existen algunas dudas sobre su datación, es probable que algunos cumplieran la función de pequeños oratorios o iglesias
En el caso de la ermita y eremitorio de San Bartolomé, se encuentra a dos kilómetros de la localidad de Briones en un alto. Es un rectángulo de catorce por seis metros, con cubierta de medio cañón y techo a dos vertientes. En el interior del eremitorio había dos ángeles con cortinones, clasicistas del estilo de Bazcardo de la primera mitad del siglo XVII y que se encuentran en la actualidad en la parroquia.
A los lados del edificio de delante de la cueva, se encuentran edificios en estado de ruina. La nave central ni estos edificios disponen en la actualidad de cubierta.




