Castillo y recinto amurallado de Briones

Castillo y recinto amurallado de Briones

Cronología

El conjunto tiene sus raíces en un primer recinto del siglo XI, bajo el dominio de los señores de Vizcaya, hasta su destrucción en 1240. La estructura actual nace en el siglo XIII tras la concesión del Fuero de Vitoria en 1256. Tras siglos de cambios de propiedad, el complejo sufrió un deterioro que lo convirtió en cantera en el siglo XIX y provocó el derrumbe de su torre en 1940. Su fisonomía actual se consolidó tras las restauraciones de 2020 y 2021.

Contexto histórico

La importancia de Briones radicó en su valor estratégico como baluarte defensivo en la frontera entre los reinos de Castilla y Navarra. Tras la desaparición de la fortaleza primitiva de los López de Haro, el Rey Alfonso X el Sabio jugó un papel decisivo en el resurgimiento de la villa. Al otorgarle privilegios reales, no solo premió su resistencia militar, sino que fomentó una repoblación que permitió la construcción de un nuevo castillo y un recinto amurallado mucho más robustos. Sin embargo, el paso del tiempo y la pérdida de su función militar iniciaron un declive paulatino, pasando por manos privadas hasta quedar en un estado de ruina que puso en peligro su conservación.

Elementos destacados

De la muralla original se mantiene un lienzo de mampostería de dos metros de grosor asentado sobre roca. De sus seis accesos antiguos, solo se conservan la Puerta de la Media Luna (con su arco de medio punto y una imagen de la Inmaculada del siglo XVI) y la Puerta de la Villa, que destaca por su arco apuntado y el escudo de armas local. En el extremo noreste, un torreón de sillería testimonia la evolución del conjunto, habiendo sido transformado en el siglo XVIII en la casa solariega de los Sáenz de Cenzano.

El castillo conserva la estructura de su Torre del Homenaje, de planta trapezoidal, donde aún se pueden apreciar vanos trilobulados y aperturas de vigilancia originales. A pesar de haber perdido su cornisa y parte de sus muros en el siglo pasado, la intervención reciente ha integrado una escalera metálica que conduce a un mirador superior. Este espacio permite observar la articulación de los lienzos de mampostería y sillería, ofreciendo además una perspectiva privilegiada sobre el valle del Ebro.