Cronología
Los restos de este templo, de estilo gótico flamígero, datan de finales del siglo XV y comienzos del XVI. Su historia está marcada por el abandono de la aldea de Orzales en el siglo XVIII y, especialmente, por su destrucción definitiva durante la Guerra de Independencia Española.
Contexto histórico
La ermita de San Martín es el último vestigio en pie de la desaparecida aldea de Orzales. Su relevancia histórica reside no solo en su arquitectura, sino en su condición de "iglesia inacabada"; se teoriza que el proyecto original nunca llegó a completarse, como sugieren los arranques de muros laterales que debían delimitar un segundo tramo que jamás se cerró. Su destrucción a manos de las tropas napoleónicas la convirtió en un símbolo de la resistencia y los conflictos bélicos que asolaron la Rioja Alta a principios del siglo XIX. Según el cronista P. González, la iglesia fue incendiada por el General Verdier tras la rebelión de Logroño para evitar que sirviera de refugio a los guerrilleros en su retirada hacia Vitoria. Actualmente, el edificio se encuentra en ruinas, habiendo sido consolidado el tramo de la cabecera.

Elementos destacados
A pesar de su estado, los restos conservados en sillería de arenisca muestran una gran calidad constructiva, centrándose principalmente en la cabecera del templo:
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Bóveda de Crucería: Es el elemento más valioso del conjunto. Cubre la cabecera rectangular y destaca por sus nervios, que arrancan elegantemente desde las ménsulas de los muros.
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Ventana Meridional: Se conserva un vano apuntado en el muro sur de gran belleza, decorado con tracería y parteluz, típico del gótico final.
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Sagrario: En el muro norte se localiza un nicho compuesto, cuya factura sugiere que desempeñó la función de sagrario o custodia.
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Arquitectura Defensiva: El diseño exterior presenta potentes contrafuertes laterales en los vértices, necesarios para soportar las tensiones de la bóveda de piedra en un terreno irregular.



