Cronología
Los restos actuales pertenecen a una construcción barroca del siglo XVIII, levantada con una combinación de mampostería y sillería. Su trayectoria como centro de culto activo se vio truncada de forma trágica durante las Guerras Carlistas, periodo en el que el templo fue incendiado, quedando desde entonces en un estado de ruina. Recientemente, los vestigios que sobrevivieron al fuego y al paso del tiempo han sido objeto de un proceso de consolidación para garantizar su preservación.
Contexto histórico
Situada a tres kilómetros al norte de Ábalos, la ermita se asienta en un enclave estratégico en lo alto de la Sierra de Cantabria. Protegida tras un peñasco, su ubicación le otorga unas vistas privilegiadas sobre el valle del Ebro. Además de su función religiosa como santuario de la patrona de Ábalos, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre, el lugar tenía una vertiente económica singular: junto a ella se localiza una piscina rupestre. Esta estructura se utilizaba como nevero para conservar la nieve durante el invierno y comercializarla en los meses de verano.
Elementos destacados
En su configuración original, el templo contaba con una planta de tres naves de dos tramos y un ábside rectangular, cubriéndose con bóvedas de cañón apoyadas sobre pilastras. En la actualidad, el conjunto destaca por los siguientes elementos:
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Fachada Sur: Es la parte mejor conservada y de mayor valor artístico. En ella se encuentra la portada principal de arco rebajado, coronada por una hornacina y rodeada por una disposición de tres vanos circulares (óculos) situados en los laterales y la parte superior.
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Muro Norte: Aunque se conserva el lienzo de pared, presenta una factura más sencilla que la fachada meridional.
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Patrimonio Mueble: Debido al estado del edificio, la imagen titular (una talla gótica del siglo XIV) se custodia hoy en la Iglesia Parroquial de San Esteban de Ábalos, junto con otras imágenes que fueron trasladadas para asegurar su conservación.
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Entorno Arqueológico: La mencionada piscina rupestre o nevera, que complementa el valor histórico del complejo.


