Lagunas de San Asensio

Lagunas de San Asensio

Las lagunas de San Asensio se pueden considerar un oasis de biodiversidad entre viñedos riojanos. Se localizan en dirección norte hacia la circunvalación de la carretera que se dirige a Nájera, aunque también es visible desde la carretera N-232. En un entorno dominado por viñedos y suaves colinas, las Lagunas de San Asensio emergen como un espacio natural sorprendente y de gran valor ecológico. Este pequeño humedal, situado a las afueras del municipio, es uno de los secretos mejor guardados de La Rioja Alta: un lugar donde la naturaleza se manifiesta en toda su riqueza y diversidad, y donde la tranquilidad del paisaje invita a detenerse y observar. 

Hay una ruta denominada "Sendero de La Laguna" en la que podemos acercarnos desde el pueblo hasta ella disfrutando de los paisajes y las vistas. El recorrido tiene una longitud de 4,5 kilómetros, una duración de 1,5 horas y un desnivel de 28 metros, siendo una ruta sencilla para realizar con la familia y amigos. Al llegar a las lagunas observaremos un estanque que dependerá de las precipitaciones caídas durante la época de nuestra visita, aunque con suerte, podremos observar aves de paso, así como peces y anfibios.

Las lagunas, de origen artificial pero hoy perfectamente integradas en el ecosistema local, se han convertido en un refugio vital para la fauna silvestre, especialmente para aves acuáticas y migratorias. Aquí es posible avistar especies como garzas reales, zampullines, ánades reales, fochas, y otras muchas aves que encuentran en estas aguas un punto de descanso, alimentación y nidificación.
Pero la riqueza no es solo alada: la vegetación acuática y ribereña crea un hábitat diverso, hogar de anfibios, insectos y pequeños mamíferos, además de ser un enclave fundamental para el equilibrio ecológico del entorno. Todo ello convierte a las Lagunas de San Asensio en un lugar ideal para los amantes del birdwatching, la fotografía de naturaleza o simplemente quienes buscan un paseo diferente, lejos del bullicio.

El acceso es sencillo, y su cercanía al casco urbano permite integrarlas fácilmente en cualquier visita al municipio. Combinarlas con una ruta enoturística o cultural es una excelente manera de redescubrir San Asensio desde una nueva perspectiva.
Naturaleza, silencio y vida: eso es lo que ofrecen las Lagunas de San Asensio.
Un rincón natural que completa, con belleza y biodiversidad, el carácter vinícola de esta tierra.

La Sierra de Toloño/Cantabria

La Sierra de Toloño/Cantabria

La Sierra del Toloño, situada al norte de la comarca, se engloba dentro del sistema montañoso de Sierra Cantabria y atraviesa las provincias de Burgos, La Rioja, Álava y Navarra. Normalmente se subdivide en tres partes: la Sierra de Toloño (entre las Conchas de Haro y Peñacerrada), una zona llamada Sierra de Cantabria y, por último, la Sierra de Codés.

Sin embargo, desde los años 80, en el ámbito académico ha surgido un debate acerca de la denominación de esta sierra, entre Sierra de Toloño o Sierra de Cantabria. Para muchos autores, se le debe de nombrar como Sierra de Toloño debido a que así aparece registrado en el siglo XVII haciendo referencia a toda la cordillera en su conjunto. Otros autores abogan por denominarla Sierra de Cantabria puesto que así aparece reflejado en la cartografía del siglo XVIII-XIX, así como en el Diccionario de la Real Academia de Historia y en el Diccionario geográfico-histórico de Pascual Madoz en el siglo XIX.

La polémica sobre la denominación hizo que el Instituto Geográfico Nacional (IGN) interviniese en 2018 para establecer el topónimo oficial. Finalmente, en 2025 reabrió el caso para acabar determinando que Sierra de Toloño hace referencia al indicador geográfico y que Sierra de Cantabria se eleva al mismo grado de uso y oficialidad. Aún así, en la actualidad, la denominación de Sierra de Cantabria es la más extendida tanto en el habla popular como en la documentación. Hoy en día las bodegas de la Rioja Alta y Rioja Alavesa se publicitan en folletos nombrando ser parte de la Sierra de Cantabria. 

Por otro lado, se encuentra incluida en la Red Natura 2000, siendo declarado una Zona de Especial Conservación (ZEC). La alineación montañosa con orientación preferente este-oeste y litologías calcáreas, cuenta con cumbres que oscilan altitudes de entre los 1.000 y 1.300 metros de altitud, entre los que destaca el Toloño con una cota de 1.277 metros.

El paisaje cuenta con abundantes cortados con una vegetación de matorrales (bujedos, sabinares de Juniperus phoenicea, coscojares y aulagares) a los que acompañan extensos encinares y quejigares en las laderas al pie de los cortados y extensas repoblaciones de pinos, encinas y robles. Respecto a la fauna que habita esta área, la orografía de roquedos calizos permite la presencia de poblaciones de aves rapaces (águilas real y perdicera, búho real, buitre, alimoche, halcón peregrino) que justificaron la designación del mismo como Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA). Se trata, por tanto, de un lugar idóneo para los amantes de la naturaleza y todos aquellos que deseen apreciar la variedad de especies de este entorno.  

Dentro del patrimonio artístico reseñable de la Sierra de Toloño/Sierra de Cantabria destaca el monasterio de Toloño, que también recibe el nombre de Nuestra Señora de los Ángeles, y que es localizable a una altitud de unos 1200 metros aproximadamente. Está próximo a la localidad de Ribas de Tereso. Se mandó construir en el siglo IX por la Orden de San Jerónimo, aunque fue habitado por monjes durante escasos años. La orden renunció a él en el siglo XV siendo administrado por la Hermandad de la Divisa hasta el siglo XVIII. En el siglo XIX, en el contexto de la Primera Guerra Carlista (1835), sufrió un incendio donde solo quedó en pie una parte de la capilla barroca. En 2017, se acometieron unas obras para paliar el deterioro de estos restos históricos por parte de los municipios de Labastida y Peñacerrada, con el apoyo de la Diputación Foral de Álava.

El Ebro

El Ebro

La Ribera del Ebro está incluida de la Red Natura 2000 y se incluye como una Zona de Especial Conservación (ZEC) debido a su interés natural. El rio Ebro en la Rioja comprende un total de 93,7 km de tramo fluvial, lo que constituye un 49% del espacio geográfico que comprende este rio desde las Conchas de Haro hasta Alfaro.

En esta zona el río baja más encajado dejando una menor llanura fluvial, si a esto le sumamos la intensa actividad humana en el área, por lo que la zona vegetal se limita al borde del río. Se forman bosques de galería estrechos en los que destacan notablemente los alisos además de otras especies como álamos blancos y negros, fresnos y sauces blancos. Estas variadas especies de árboles han permanecido en estas regiones a pesar del paulatino asentamiento poblacional de los últimos siglos y del establecimiento de tierras de cultivo.

En cuanto a la fauna, la ribera del Ebro en la Rioja es un entorno perfecto para la diversidad de especies animales. Entre los peces encontramos, el bagre, la lamprehuela, el fraile -considerado vulnerable-, el barbo de Graells. También encontramos especies de anfibios como la rana de San Antonio, así como los últimos reductos regionales con galápago europeo y galápago leproso. Con respecto a los mamíferos destaca también la presencia de mamíferos como el visón europeo y la nutria, junto a numerosas especies de aves acuáticas, forestales (pico menor, pájaro moscón) y coloniales (avión zapador, abejaruco), las cuales justifican su clasificación como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Este espacio es idóneo para la recuperación de hábitats y especies a través, claramente de la correcta gestión de los recursos para su conservación.

RUTA DE SAN VICENTE DE LA SONSIERRA, ÁBALOS Y PECIÑA

El inicio de esta ruta esta ruta es San Vicente de la Sonsierra, donde podemos visitar dos de los puntos patrimoniales más importantes de la localidad: el castillo y la iglesia. Luego nos dirigimos dirección sureste para salir del pueblo, y ascenderemos hacía el noreste en dirección Ábalos. En esa dirección encontraremos el siguiente punto de la ruta: Necrópolis de Artajona o San Pablo. En ese mismo camino podemos pararnos a contemplar las viñas que se encuentran a ambos lados del sendero. Seguimos avanzando hasta llegar a Ábalos, donde tiene especial interés la iglesia de San Esteban Protomártir. El siguiente punto de nuestra ruta es la Ermita de Santa María de la Piscina. Este es un espacio perfecto para una pausa del trayecto, donde podemos ver las excavaciones arqueológicas de la necrópolis, junto a la ermita románica. Seguidamente nos dirigimos al norte hasta el dolmen de la Cascaja, y a continuación hasta la aldea de Peciña. Continuamos la ruta hacia el suroeste hasta la Necrópolis de San Andrés. Seguimos por el sendero hasta empalmar con el camino paralelo a la carretera LR-212, hasta la rotonda de entrada a San Vicente, donde subiremos hasta el monte del Calvario. Finalmente desde allí nos dirigimos al pueblo de regreso.

 

Distancia total: 18,51 km

Dificultad: Moderada

Altitud máxima: 698 m

Tiempo total: en torno a 5 h y 40 minutos

 

 

Sendero Arqueológico de Rivas de Tereso

Inicio Rivas de Tereso (00 minutos): Salimos de la zona del lavadero y nos dirigimos hacia la Plaza. Continuamos hasta llegar a la carretera LR-317. La cruzamos y nos dirigimos dirección sur por el camino del cementerio. Pasamos frente al cementerio y continuamos por el camino hasta llegar de nuevo a carretera continuando dirección San Vicente. A unos 200 metros encontramos una bifurcación: - hacia la derecha podremos visitar el Yacimiento de la Tejera (24 minutos) Los lagares situados a la derecha de la carretera están formados por tres elementos típicos con sus correspondientes torcos o depósitos para el mosto. - hacia la izquierda visitaremos el eremitorio de la Llana y una pequeña necrópolis. Regresamos a la bifurcación y volvemos sobre nuestros pasos unos 1.230 metros por la carretera y giramos hacia al derecha, continuando por el Camino de Pangua hasta las ruinas de Casa Pangua. Lagar de Pangua y Peña Hueca (1 hora 4 minutos) Se trata de un Gran Lagar, el de mayor capacidad de los localizados hasta el momento en la Sonsierra y uno de los más conocidos. A poca distancia encontramos el eremitorio de Peña Hueca (Iglesia rupestre del Siglo VI). Volvemos sobre nuestros pasos hasta las ruinas de Casa Pangua para continuar por el camino hacia la derecha hasta llegar al cerro en el que se encuentran los eremitorios de Gobate. Eremitorios de Gobate (1 hora 43 minutos) Se trata de dos eremitorios con tumbas antropomorfas en su interior. Uno, el más grande, tiene la entrada hacia el sur y el otro hacia el este. En su entorno hay varios lagares rupestres y podemos ver los restos de la Ermita de San Bartolomé más conocida como Ermita de Orzales, a la cual se accede por una pequeña senda entre dos fincas. Volvemos sobre nuestros pasos hasta llegar al camino principal y caminaremos dirección a Rivas de Tereso. Rivas de Tereso (2 horas 30 minutos) Fin del recorrido.

 

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